Los documentos son artículos que por lo general deben conservarse en buen estado por mucho tiempo. Con esa finalidad es que se pueden encontrar en el mercado una amplia variedad de portadocumentos, a fin de evitar el deterioro de papeles y credenciales importantes.

En general los documentos vienen en tamaños estandarizados, como las credenciales de identidad y las tarjetas de crédito. Pero también hay documentos especiales que necesitan de portadocumentos que se adapten a sus medidas. Este es el caso de títulos universitarios o de propiedad, planos de planta o escritos notariales.

Algunos modelos de portadocumentos vienen presentados de forma tal que se adaptan a la billetera, cartera o maletín. Se utilizan por lo general para las credenciales personales y las tarjetas de crédito. También para pasaportes y llaves de acceso electrónicas.

Los portadocumentos pueden ser de material plástico, cuero natural o cuero sintético. Según el modelo, en su interior presentan bolsillos o folios transparentes para contener los documentos.

Un buen portadocumentos debe ser capaz de proteger el contenido de agentes externos como la humedad y el polvo. Una raya en una tarjeta magnética, por ejemplo, puede significar que ésta quede inutilizada. Los documentos de identidad, por ejemplo, pueden ser rechazados en caso de encontrarse en mal estado. Por lo tanto un portadocumentos es la mejor opción y puede evitarnos grandes dolores de cabeza con una mínima inversión.